Repaso por la vida de David Trezeguet: ‘‘Platense fue mi trampolín a todo’’

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David Trezeguet debutó profesionalmente en la Primera de Platense, frente a Gimnasia de La Plata. Foto: Olé.

Afincado en Turín, donde trabaja para Juventus, habla de su historia y de sus proyectos como dirigente. El exdelantero, Campeón del Mundo con la Selección de Francia, habló de los técnicos que más lo marcaron en su carrera: «En Infantiles el viejo Pérez de Platense y profesionalmente Ricardo Rezza fue el primero que creyó en mí».

El 17 de julio de 1994 Brasil venció por penales a Italia en el estadio Rose Bowl de California en Estados Unidos y se consagró campeón del mundo. Un mes antes, en Vicente López, con la camiseta de Platense debutaba un adolescente de 16 años, flaco, morocho y con pelo voluminoso en un encuentro ante Gimnasia La Plata? por el Clausura ’94 del fútbol argentino que al finalizar tuvo un control antidoping sorpresa para los 32 futbolistas.

Ese pibe que había nacido el 15 de octubre de 1977 en Ruan, la capital de la región de Normandía, al norte de Francia, mientras su padre, Jorge, jugaba en el equipo de esa ciudad, pero que se había criado entre Villa Martelli y Florida, en el norte del conurbano bonaerense, no sabía en ese momento que cuatro años después estaría en el Stade de France, en París, abrazando la copa más preciada por todo futbolista entre sus manos, luego de que la selección francesa goleara 3-0 a Brasil y se consagrara por primera vez campeona del mundo.

Veintidós años después de esa conquista, que le cambiaría la vida y le marcaría la carrera, a los 42 años y con el mismo look con el pelo rasurado con el que se lo conoce desde esa época, David Trezeguet atiende el llamado de Clarín desde Turín, donde se reinstaló hace poco más de un lustro ya que se desempeña como embajador de la Juventus, club en el que jugó una década e hizo historia. Y mientras de fondo se escucha la voz de su pequeño hijo de dos años (tiene otros dos, ya adolescentes, de su primer matrimonio), el que tuvo con la argentina Belén Cosimo, su pareja desde hace seis años, consulta si se lo escucha bien. La voz se oye clara. Tan clara como sus palabras para expresar los diferentes conceptos para hablar de la actualidad, para explicar lo que quiere para su futuro y para recordar su pasado.

David Trezeguet en Platense
El debut profesional de David Trezeguet en la Primera de Platense. Foto: Olé.

Y entre su pasado, la Copa del Mundo se impone por sí sola. Tanto es así que en una de las fotos que llegan después de la entrevista él se encuentra levantando nuevamente el trofeo de oro sólido de 18 quilates que pesa 6,170 kilogramos. Esa copa que por televisión, en su casa de Villa Martelli, cuando todavía no había cumplido los 9 años, le vio levantar a Diego Armando Maradona? en su casa de Villa Martelli.

“Diego fue mi ídolo y crecí con su imagen levantando la Copa en México ’86. Y doce años después tuve esa misma imagen mía en Francia ’98. Fue fuerte, muy fuerte”, dice en un tramo de la charla con una mezcla de sorpresa, admiración y orgullo.

-Hay millones de jugadores en el planeta y unos pocos campeones del mundo. Vos sos uno de ellos, ¿qué te genera?
-Lo viví muy fuerte emocionalmente. Pero a esa edad la reflexión nunca está. Me di cuenta lo que significaba ser campeón del mundo cuando fui siendo más grande, más cuando me retiré que en aquel momento que tenía 20 años. Es algo emotivo. Lo que me tocó vivir fue muy bueno como también hubo cosas negativas que forman parte de la vida del futbolista. Por eso siempre digo que los grandes futbolistas son los que se levantan después de una derrota. Siempre seguí esa idea y fue un poco mi manera de pensar y de vivir.

-¿Cuándo te sentiste así?
-Cuando me tocó perder una final de Champions (con Juventus contra Milan en 2003) y una final del mundo (con Francia ante Italia en Alemania 2006, en la que falló un penal en la definición luego de que el encuentro finalizara 1-1). Son situaciones que no son simples en lo emotivo. Pero al año siguiente impuse mis cualidades de nuevo e hice entre 20 y 25 goles. Un jugador fuerte e importante es el que se impone después de un mal momento.

-Esto que decís es lo que vive Messi en la Selección. Volver a intentar e imponerse después de un mal momento. ¿Creés que va a poder lograr lo que tanto desea?
-Yo deseo como hincha que Leo Messi gane un Mundial. El mejor jugador del mundo no puede no ganar este tipo de trofeos. Pero existen casos y a medida que va pasando el tiempo Leo va sumando su edad y ya va a tener una de sus últimas chances sin olvidar que la Copa América también tiene que ser un objetivo para él. Pero no es simple, no es simple. Y en una copa del mundo tenés que estar preparado ese mes. No un mes antes o dos meses después. Es ese mes. Es el momento justo, clave, de estar en condiciones perfectas. Y en el último Mundial, en la victoria de Francia sobre Argentina quedó clarísimo el estado físico, el estado emotivo, las individuales estaban al top, y más allá de alguna jugada aislada, Francia ganó merecidamente porque demostró ser superior.

David Trezeguet en Platense
David Trezeguet durante una conferencia de prensa en Platense. Foto: Olé.

-¿Cómo viviste ese partido?
-Diferente al resto. La verdad es que fue algo muy fuerte, muy emotivo. A me tocó jugar contra Argentina un amistoso que ganó Argentina 1 a 0 con gol de Saviola y esos partidos no los quiero ni ver ni jugar porque emocionalmente son fuertes para mí. En este Francia era diferente. Francia demostró ser diferente y ganó merecidamente la copa del mundo.

-¿Qué lugar ocupa Diego en tu vida?
-Con Diego tengo relación, también con la gente que tiene a su alrededor. El último encuentro que tuve con él fue en Rusia, en el Mundial. Y Diego es Diego siempre. Desde lo pasional, lo emotivo, las cosas que hace… Diego sigue generando ese amor al fútbol. Yo he tenido la posibilidad de estar con él y lo que Maradona genera es muy diferente a lo que pasa con Leo, Cristiano o Neymar. Diego es emoción pura, es emblema. El mundo futbolístico ama a Diego. Después su vida es su vida y se puede estar de acuerdo o no, forma parte de su intimidad. En lo futbolístico estamos hablando de un tipo del más allá.

Antes de tener en las manos el mismo trofeo que Diego tuvo en 1986, David tomó decisiones que desde afuera pueden considerarse difíciles o riesgosas pero que para él tuvieron poco de reflexión y más de adrenalina. Primero, siendo un adolescente de 17 años, dejó el país en el que se crió (Argentina) para ir a jugar y vivir en el que nació (Francia). Y luego para sumarse a la Selección francesa.

Trezeguet y Zidane
David Trezeguet junto a Zidane en la Selección de Francia.

-¿Fueron muy difíciles esas decisiones?
Si analizás mi carrera es verdad que todas mis decisiones fueron con poca reflexión. Arranqué en Platense y tuve la oportunidad de ir a Mónaco, siendo un desconocido y después ir a la Juventus y desarrollarme. Es cierto que mis elecciones fueron poco pensadas, instintivas y emocionales. Pero a mí me gustan ese tipo de aventuras. Y una decisión fue llevando a la otra. Yo opté por el pasaporte francés y la nacionalidad de ese país porque era la única manera que tenía de jugar en el fútbol de Francia en aquel momento en el que tuve la chance de ir. No podía hacerlo como extracomunitario. Y después se dio todo muy rápido. Llegué a Francia en junio de 1995 (al Mónaco) y en julio de 1998 salí campeón del mundo. Fue algo muy alocado, muy fuerte y veloz.

-¿Y hubieses cambiado todo eso por haber jugado con la camiseta argentina?
-Con respecto a esa cuestión me pasó de reflexionarlo en algún momento. Jugando en la Juventus y después de que me tocara jugar contra los Batistuta, los Crespo, contra toda esa generación, pensé alguna vez en si hubiese tenido la posibilidad de haber sido llamado a la Selección Argentina. Pero ya no había opción a poder elegir. Haber tenido esa chance imaginariamente de jugar en Argentina la pensé siempre.

-¿Nunca te llamaron de la Selección Argentina antes de que te sumaras a la de Francia?
-En aquel momento se rumoreaba que Pekerman podía convocarme para las juveniles porque figuraba en una lista de 40 jugadores pero nunca me contactó. Y Francia me convoca por primera vez en enero de 1998 para un amistoso con España, cuando se inauguró el estadio de Francia (el Saint-Denis) y me encontré con 85 mil personas cuando en Mónaco jugaba con 4 mil personas. Fue un cambio importante.

David Trezeguet en Platense
El debut profesional de David Trezeguet en la Primera de Platense. Foto: Olé.

-Y entre esas decisiones extravagantes también estuvo la de retirarte en India. ¿Cómo fue jugar allí?
-Más que nada fue una experiencia de marketing deportivo, económico y social. Es un país de 1.200 millones de habitantes en el cual el deporte principal es el criquet. Y un grupo de propietarios quiso promocionar el fútbol en India. Es otro mundo, otra identidad, están lejos de una parte organizativa. Se jugaba en estadios llenos pero más por la alta población que tienen que por el amor al fútbol en sí.

-Naciste en Francia y gran parte de tu vida la desarrollaste en el exterior, principalmente en Europa y también anduviste por Emiratos Árabes, te retiraste en India y ahora vivís en Italia. Pero te criaste en un barrio del conurbano bonaerense. ¿Qué recordás de tus días en Villa Martelli?
-Villa Martelli, Florida, Platense fueron los lugares que me dieron las bases. Después me formé en Europa pero mis bases sólidas las tuve en el barrio y en Platense, que fue mi trampolín a todo. En esa época tenías la mezcla de fútbol y el aspecto social y educativo que eran fundamentales. Y yo crecí con la política de que si no iba al colegio no iba a jugar a la pelota.

-¿La decisión de volver a River fue una de las más difíciles que te tocó tomar por el momento de River o una de las más fáciles porque era venir a jugar al club del que sos hincha?
-Fue una decisión muy simple para mí. Después de haber hablado con Matías (Almeyda) enseguida se resolvió todo. Quería ir a conocer el mundo River. Más allá de la historia que estaba viviendo en ese momento, que ni la reflexioné. Hice una pretemporada fuerte para ponerme a punto y disputar una segunda parte de un campeonato difícil en el que había un solo objetivo que era subir a Primera. En un torneo que fue el más difícil de Nacional B porque hasta la última fecha nos jugamos el ascenso cuatro o cinco equipos. Y lo que me tocó vivir fue el conocimiento de River, de la locura y la pasión, de emociones diferentes. Fueron seis meses de una locura extrema. Y el amor de un público que me lo gané en seis meses. Y para mí era también interesante que el fútbol argentino conozca mis cualidades y mis virtudes. Quería demostrarlas en un campeonato que conocía poco.

David Trezeguet jugó partidos representando al equipo de Fútbol Senior de Platense.

A Trezeguet la pandemia lo sorprendió en marzo junto a su familia en Madrid, donde él estaba finalizando el curso de director deportivo. Y después de vivir una situación complicada para regresar a Turín y de que hubo un par de meses dramáticos en Italia y España, con una situación sanitaria que colapsó, poco a poco se fue encontrando de nuevo cierta tranquilidad, aunque “existe un cuidado y una atención hace prever que todo será distinto por más que se haya vuelto a la normalidad”, según comentó el franco-argentino.

-La vida será distinta. Y Lionel Messi dijo que el fútbol también. ¿Coincidís?
-Y sí porque falta esa adrenalina, esa pasión, ese plus para hacer un esfuerzo más en cada partido que te da el público. No solo en el fútbol, sino en el deporte en general. El público es parte del juego. Pero yo creo que fue interesante que diferentes ligas del fútbol europeo hayan vuelto con los criterios sanitarios que tuvieron que adoptar para darle esta posibilidad a la gente de ver fútbol y de descomprimir un poco.

-¿Y en esa nueva realidad dónde creés que te vas a encontrar vos?
-Me gusta más la parte dirigencial, por eso hice un curso de director deportivo. Nunca me tiró hasta el momento lo de ser entrenador. Me gusta más la parte política de un club. Es interesante conocer y aprender sobre lo que representa un balance, un marketing deportivo, la economía de un club. Y me estoy preparando para asumir un cargo de esta envergadura.

-¿Qué le pueden aportar los ex jugadores al rol dirigencial?
-Generar una mayor confianza entre el jugador y un dirigente, ya que ese vínculo siempre fue de palabra fuerte y poca preparación. Un jugador para ser luego dirigente tiene que aprender y un dirigente que para hablar de fútbol tiene que saber y conocer. El jugador de fútbol puede lograr participar y dar una palabra mucho más fuerte en una vestimenta de dirigente pero lo tiene que hacer con preparación, disciplina y entendimiento. En los clubes, sobre todo en los de propiedad, hay negocios que van más allá de lo futbolístico.

-¿Qué opinión tenés de las sociedades anónimas?
-Acá la mayoría de los equipos europeos son de propiedad. Lo que veo es que en la sociedad anónima estás tocando el bolsillo tanto en lo positivo como en lo negativo de un negocio. Y desde mi punto de vista la atención es mucha más amplia porque los clubes de propiedad justamente hacen sus negocios y miran sus negocios y toman sus decisiones porque son los que ponen el dinero. En la otra manera (en una asociación civil), hay ideologías marcadas de los presidentes y negocios paralelos aunque es verdad que se puede cambiar un presidente cada un tiempo determinado y lo emocional es muy importante. La opinión del socio es una ventaja. Decide por cuenta propia por las acciones del club a nivel institucional y económico. Te da la opción de elegir al presidente. Después lo deportivo se ve en los resultados. Dicho esto creo que hay que encontrar un equilibrio. Algo analógico de todo este tipo de propiedades es la que me toca vivir a mí en la Juventus con la familia Agnelli. Por más que sea un club de propiedad tiene una historia detrás, una tradición. El resto de los equipos más grandes de Italia, Inter (chinos), Roma y Milan (estadounidenses), por diferentes motivos, han sido vendidos a grupos extranjeros. O sea, no solo son clubes de propiedad, sino que los propietarios son de otras nacionalidades. Por lo tanto, se pierde la identidad, la pertenencia y la identificación con el amor de una ciudad. Esos son los valores que no habría que perder.

-¿Qué ejemplos tenés de exjugadores a nivel dirigencial?
-Hoy tengo ejemplos cercanos como Pavel Nedved que es vicepresidente de Juventus y el Pupi Zanetti como vicepresidente del Inter. Tienen una cultura y un pensamiento más amplio de lo que representa un jugador de fútbol y en esa dirección van mis objetivos.

David Trezeguet en un encuentro con exjugadores de Platense. Foto: Archivo Platensealoancho.com.ar

-¿Y vos querés cumplir ese rol en el fútbol argentino?
-Esa es mi voluntad y mi deseo. Me fui preparando para eso. El año que estuve en River ya hice el primer curso en la UCA (Universidad Católica Argentina), un curso FIFA y otro de marketing deportivo. Y ahora hice el de manager deportivo que daba la federación española. Mi idea era quedarme en la Argentina. Me hubiera gustado aportar esa experiencia para darle un valor al fútbol argentino, siempre respetando la tradición y a los personajes pero dándole un ángulo más europeo. No se dio pero aún mantengo esa idea fija y esa voluntad de querer colaborar con el fútbol sudamericano. De hecho, con un grupo de gente estamos empezando a trabajar una idea de implementar un proyecto en Sudamérica de desarrollo del aspecto social, educativo, sobre todo para chicos que no tienen la posibilidad de tener un rumbo. Yo creo que el fútbol une. Lo social, lo educativo, el alto nivel con el bajo. Y ahí hay un margen interesante para desarrollar y mucho por hacer.

-Aun cuando el fútbol argentino sigue sin tener una buena organización y que es muy distinto a lo que estás acostumbrado en Europa?
-Sí, leo los diferentes contenidos y sé cómo está la situación. Pero siempre está esa idea de mejorar a pesar de las dificultades y las complicaciones. Es verdad lo que decís de la desorganización que existe en el fútbol argentino y también que la economía argentina en la actualidad no es simple. Pero quiero participar y dar una opinión diferente desde otro ángulo. Y creo que puedo aportar mi experiencia porque tengo esa mezcla de un tipo que se crió en Sudamérica y jugó y se desarrolló en Europa.

Trezeguet x 17

1-¿Dónde se vio al mejor Trezeguet? En Juventus.

2-La mayor alegría en el fútbol: La Copa del Mundo ‘98.

3-Una decepción: La final de la Champions contra Milan en 2003.

4-Los goles que elegís: El de la final contra Italia Eurocopa 2000: el de Juventus con el que superé a Enrique Omar Sívori como máximo goleador extranjero; y los dos goles contra Almirante Brown que le dieron el ascenso a River.

5-El mejor equipo en el que jugaste: El de 2004/2005 de Juventus. Sale de memoria: Buffon; Semina, Thuram, Cannavaro, Zambrotta; Camoranesi, Emerson, Vieira, Nedved; Ibrahimovic y yo.

6-El futbolista con el que más te entendiste: Mauro Camoranesi. Somos muy amigos, lo quiero mucho.

7-Los técnicos que más te marcaron: En Infantiles el viejo Pérez de Platense. Y profesionalmente, Ricardo Rezza fue el primero que creyó en mí; Jean Tigana, en Mónaco, me dio la chance de conocer el fútbol europeo. Marcello Lippi me marcó en Italia. Y Matías Almeyda, que me enseñó lo que era River y Argentina.

8-¿En qué Liga que no jugaste te hubiera gustado jugar?: La inglesa.

9-Referentes en tu puesto: Vieri, Inzaghi, Schevchenko, Del Piero, Batistuta, Crespo. Y de la actualidad Lewandowski, Suárez, Cavani, Pipa Higuaín. Quedan pocos. Así como perdimos al 10, estamos perdiendo al número 9 de área.

10-Un ídolo: Diego Maradona.

11-Platense: El club en el que me formé. El que me dio las bases y que fue mi trampolín a todo lo que vino después en mi carrera.

12-Mónaco: El que me hizo conocer y dar el salto en Europa. Me dio la posibilidad de ir a la Selección de Francia.

13-Juventus: Mi vida. Llegué a los 22 años y me fui a los 32. Fui el máximo goleador extranjero y el extranjero con más tiempo continuado en el club.

14-River: Mi club como hincha. El que me dio alegrías y que pude descubrir en un momento difícil. La pasión de su gente y su amor. Recuerdos que no voy a olvidar.

15-La Selección de Francia: Me dio la chance de integrar una generación de oro, de ser campeón del mundo y de Europa.

16- Francia: El país que me adoptó. Que me aceptó como era y que entendió mis raíces.

17- Argentina: Mi vida, mi infancia, mis raíces, mi cultura, mi pensamiento. Deseo volver en algún momento.

Nota: Maximiliano Benozzi – Clarín Deportes

2 Comentarios

  1. Un gran jugador. Pero una persona sin memoria ni gratitud hacia su "trampolín" calamar. Me quedo con los otros de la foto
    "Turco" Hanuch, "Bocha" Cameroni y "Bichi" Fuertes; ESOS SON TRES CRACKS, Trezeguet sólo un gran jugador

  2. Me hubiera gustado que le preguntaran acerca como Cadenaghi y el Chory lo ignoraban en River, cuando jugaron juntos.

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