A 18 años del primer descenso de Platense a la B Metropolitana

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El Calamar y Racing de Córdoba empataban 2 a 2 en la última fecha de la B Nacional 2001/02 y descendían de categoría, en un hecho insólito del fútbol argentino.

Era lágrima o festejo; pañuelo en un bolsillo, papel picado en el otro. Acercarse a la gloria o caer sin pausa al infierno. Dos equipos y dos hinchadas lloraron al mismo tiempo en una imagen surrealista.

No hay una sola sonrisa en un deporte que premia y castiga tras 90 y tantos de minutos. No hay registros de que haya pasado algo similar en el fútbol argentino. Dos conjuntos con posibilidades de jugar un reducido para ascender a primera, bajaron de categoría el mismo día, en la misma cancha, con el mismo pitazo final.

Platense y Racing de Nueva Italia jugaron en Vicente López el 20 de abril de 2002, por la última fecha del Grupo B de la B Nacional; empataron 2 a 2 y descendieron. Uno a la B Metropolitana, el otro al extinto Torneo Argentino.

El “Calamar”, un experto en salvarse, no pudo hacer nada y por primera vez en su historia iba a jugar en la tercera categoría. Claro, a la B Metro ya la conocía pero en tiempos en que esa divisional le seguía a la primera. La Academia, subcampeón del Nacional ’80, había vuelto a los primeros planos en 1999 cuando ascendió tres categorías en un año.

Gustavo Ariel Caminos, arquero de Racing, recordó dos situaciones, una del partido que en el último tramo no se pudo jugar más y luego con lujos de detalles cómo fue ese torneo para la Academia.

“Los últimos minutos de ese partido no se jugaron. Atacabamos nosotros y el árbitro cobraba tiro libre para ellos. Me acuerdo que con Darío Pérez íbamos corriendo al lado suyo y le decíamos que no nos podíamos ir al descenso”, narró. “No arrancamos bien, arrancamos muy mal. Perdimos el clásico 2 a 1 contra Instituto, nosotros teníamos 1,330 de promedio y El Porvenir se salva con 1,333 porque dividían distinto”, agregó.

De los siete descensos pautados para el ciclo 2001-02, cinco ya estaban definidos antes de comenzar la última fecha: Central Córdoba, Tigre, Independiente Rivadavia, Atlético Tucumán y Villa Mitre.

Para completar los otros dos casilleros, estaban amenazados cinco equipos, y dos de ellos se enfrentaban entre sí: Platense y Racing. Si había un ganador, se salvaba automáticamente; en cambio con un empate se debía estar atento a lo que sucedía en otras canchas.

Fue un certamen atípico porque en el Apertura jugaron 25 equipos, todos contra todos y con un ascenso directo, conquistado por el Olimpo de Gustavo Alfaro, Mauro Laspada y José Alfredo Zelaya el 27 de diciembre de 2001 al golear en Bahía Blanca a Instituto 4 a 0. Olimpo debió esperar 6 meses para jugar en primera, después del Mundial de Corea-Japón.

En el Clausura los equipos se dividieron en tres zonas de ocho cada una, buscando clasificar al octogonal por el segundo ascenso y también cerrar los promedios de los descensos.

Cancha llena y un tremendo dramatismo. Antes del partido, el colectivo de Racing fue emboscado, mientras los de Platense entraron acompañados por una ovación.

Ya con el partido iniciado, cuarenta minutos más tarde de lo anunciado, arrancaron ganando los cordobeses: “Cebolla” Fernández, con un zurdazo luego que Leonardo Aguirre le tapase su primer disparo, abrió el marcador.

Platense sintió el impacto, pero mantuvo su actitud ofensiva. Tuvo sus frutos con un gol desde corta distancia de Diego Graieb y volvió a celebrar, ya con uno más por la expulsión de Fernández en Racing, con un cabezazo de Luis Velázquez.

Dos minutos después del 2-1, Carlos Bertola convirtió un penal para igualar las cosas, luego se fue expulsado Velázquez y posteriormente entre Vezzani y “Chiquito” Benítez se perdieron goles imposibles. El pitazo final de Rafael Furchi determinó una situación insólita en el fútbol argentino: el descenso de los dos equipos. Habían empatado 2 a 2, sin embargo ambos «perdieron».

Las radios portátiles (el celular no era tan masivo) funcionaron a pleno esa tarde pero con malas noticias para ambos: El Porvenir empató como visitante ante Atlético de Rafaela 2 a 2; Godoy Cruz venció a San Martín 1 a 0 en San Juan; y Brown de Arrecifes goleó a Quilmes 3 a 0.

“Ese partido, en la previa, nosotros estábamos prácticamente salvados. Se tenía que dar una combinación catastrófica de resultados para descender con el empate”, rememoró el defensor cordobés Juan Pablo Rezzónico. Años después recaló en Platense y volvió a recordar aquello en su nuevo club: “Deberíamos haber tirado una moneda y el que perdía se dejaba hacer el gol, o algo. Fue muy ridículo que descendamos los dos equipos, nos quedó mucha impotencia”.

Ese día, Platense formó con: Leonardo Aguirre; Walter Díaz, Luis Velázquez y Pedro Bocca; Ramón Rojas; Paulo Miranda, Fernando Sánchez y Diego Graieb; Roberto García; Gastón Leva y Javier Formidábile. DT: Carlos Trullet.

Racing presentó a: Gustavo Caminos; Cristian Olmedo (Sergio Watson), Daniel Becerra y Fabricio Laborda; Gustavo Buena (Adrián Gutiérrez), Juan Pablo Rezzónico, Luis Darío Pérez y José Álvarez (Sebastián Vezzani); Jose Luis Fernández; Arsenio Benítez y Carlos Bertola. DT: Pedro Marchetta.

Racing quedó con un promedio de 1,330 y Platense con 1,322 y en esa última fecha zafaron Brown de Arrecifes, Godoy Cruz (ambos con 1,340) y El Porvenir (1,333).

Fue insólito, no se repitió antes, tampoco después y difícilmente suceda en el futuro que en una tarde haya un partido y dos descensos.

Gabriel Rodríguez
Cadena 3

5 Comentarios

  1. Una locura, hay que decir también que en esa época había descensos masivos, 7 equipos perdían la categoría lo cual es lo más insólito de la historia del futbol argentino! Algo inconsebible, fueron duros años en la B Metro que ojalá nunca más en toda nuestra historia volvamos a esa categoría de mierda

  2. Y pensar que algunos directivos de aquella época, algunas veces cacarean "sobre como debiera hacerse etc.etc.etc."
    Aquel descenso fue muy triste, si bien fue una temporada atípica pues se había aprobado una reducción de la categoría, lo que implicó arrancar el campeonato con siete (7) descensos.
    una barbaridad que aceptaron nuestros directivos, sin que se conociera ninguna oposición por parte de los mismos al proyecto.
    y segundo, no poder arreglar, aunque mas no fuera por una moneda al aire, quien de los dos se salvaba, pues el único resultado que hacía descender a los dos era el empate.
    la verdad, dolor, impotencia, indignación y mucho mas doloroso que los dos descensos de la A (1955 y 1971), simplemente porque caíamos en la TERCER CATEGORIA DEL FUTBOL ARGENTINO
    Un verdadero cachetazo a un Platense que continuaba y que iba a transitar por años por conducciones dirigenciales ineficientes que comenzara con aquel descenso de la A de fin siglo (1999).
    Hoy no tenemos acervo societario que permita, ni siquiera vislumbrar cuando volveremos a estar en el lugar que nos corresponde, pero así será muy dificil, mas allá de algún volantazo político que nos permitirá sonreir un tiempito efimero si no se cambian de cuajo las conductas de gestión del club.

  3. Los ultimos 20 años demostraron que a platense no le gusta el nacional B o como se llame ahora. ferro fundido y todo pudo mantenerse y otros cayeron y rapidamente volvieron como chacarita. de todas maneras despues de lo que vimos en primera, en segunda y en tercera desde grondona para aqui, a mi al menos todo me parece un circo repetido. Una telenovela bien armada del que (nosotros) no sabemos el final.

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