Ariel Orellano: «Platense es mi casa»

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El “Negro” jugó en el Calamar entre fines de los 80 y principios de los 90. Duro marcador central, integró planteles inolvidables que dejaron huella en el corazón del hincha. Emocionado, con su tono campechano y tranquilo, en esta nota recuerda partidos, equipos y anécdotas y cuenta en qué anda por estos días en su Mendoza natal.

Por Julián Amerise
Periodicoelbarrio.com.ar

-Contanos sobre tus primeros pasos en el fútbol.
-Jugaba en el torneo callejero acá en Mendoza, a los 16 me llamaron Alberto Garro y el Coli Mario Cornejo y me convocaron para ir a Deportivo Guaymallén. Así arranqué.

–¿Siempre te apodaron “Negro”?
-Algunos me dicen Gustavo, otros Ariel. En el club me decían Gordo y ustedes, los hinchas, Negro. Un poco de todo (risas).

–¿Y cómo llegaste a Platense?
-Me vio jugar el DT José Ramos Delgado y me llamó para llevarme a Estudiantes de La Plata. Cuando estaba por ir, ese mismo día, me fui a jugar la final que teníamos en el torneo callejero y me rompí el peroné, así que no pude ir. Pero seis meses después me llamó de nuevo porque se iba del Pincha y me llevó a Platense, donde armó un equipazo, muy sacrificado.

-Tal cual. Era un equipo para luchar, que venía de una salvada milagrosa contra Temperley en un partido desempate…
-Teníamos que sacar 38 puntos, en una época en la que se sumaba de a dos por victoria, y conseguimos 39. Sufrimos dos años seguidos sacando esa cantidad de puntos. Recuerdo que le ganamos a Lanús en Banfield y lo mandamos al descenso.

-Con varias de las campañas que hicieron por aquellos años, hoy hubiesen jugado la Copa Libertadores. Una pena que antes clasificaran solamente dos equipos.
-Nosotros salimos segundos y terceros en los años 90, 91, 92. Se clasificaba distinto y la plata era otra. No era lo que es hoy.

–¿Cobraban bien, estaban al día?
-Cuando estaba Carlos Schafer te pagaba, ya sean 10 pesos, pero te los pagaba. No había ningún problema. Lo mismo con el departamento que tenía en Martínez con Ariel Boldrini. Eso fue algo muy bueno.

-¿Te acordás de tu debut en Platense?
-Ufff… sí. Me puso José a los 35 del segundo tiempo y tenía que matar, perdón marcar, al Toti Iglesias.

-Un acto fallido…
-(Risas) El Toti no había tocado la pelota en todo el partido. El técnico me dijo “en la pelota parada andá a agarrarlo” y perdimos con un gol de él. Me quería matar después de ese partido.

El Negro Orellano junto a su mujer, Marta Agüero, en su Mendoza natal.

-Saliendo de esa situación, jugaste casi 200 partidos en Platense e hiciste 4 goles. ¿De cuál te acordás más?
-El que le hice a Argentinos Juniors, sin dudas: fue increíble. Salí del fondo e hice como tres o cuatro paredes. La última me la tiró Alejandro Nannini, quedé cara a cara con el arquero, que era Carlos Goyén, le amagué para un lado, después para el otro y le pegué con la zurda. Un golazo, nada que ver conmigo. Fue en el arco de la General Paz, donde va la hinchada.

-Para los chicos que no te vieron jugar, hay que contar que eras el típico marcador central, no eras un habilidoso…
-Claro, me salió la magia ese día y nunca más. Yo estaba para marcar y meter, me mandaban siempre a marcar al mejor del contrario. Ese era mi fuerte.

-Fuiste capitán mucho tiempo también.
-Sí, es así. Primero estaba Juan Amador Sánchez, luego vino Norberto Callipo y después agarré yo. Éramos un grupo muy unido, nos conocíamos todos, eso era lo mejor. Sabíamos lo que tenía que hacer cada uno.

-En esos años Platense tuvo jugadores para volverse loco: Manuel Serrano, Felipe Bellini, el “Bocha” Baena, Daniel Cravero, Walter Capozucchi, el “Loco” Dalla Libera, el “Ruso” Spontón, Marcelo Espina, Darío Scotto, Alejandro Nannini, Diego Díaz, Raúl Cascini, Ariel Boldrini, el “Beto” Alfaro Moreno… Es imposible parar de tirar nombres.
-Sí, terrible. Capozucchi era un monstruo y una gran persona. Tuve a su hijo acá en San Martín de Mendoza, es un gran amigo.

-¿Tenés alguna anécdota puntual de esa época?
-Íbamos a ir a la pretemporada y el Negro Marchetta dio la lista, pero no estaba Cascini. Yo no me había dado cuenta porque lo daba como seguro, pero me vinieron a decir que hablara con el Negro, que no podía no ir Raúl. Así que fui a hablar al vestuario, al lado de la Roli… Sabés de quién hablo, ¿no?

-Sí, como no voy a acordarme de la primera enfermera del fútbol argentino, amada por todos los jugadores e hinchas del club…
-Bueno, fui a hablar ahí con el Negro y me dijo que no llevaba a Cascini porque venía todo “medio así”, con pantalones rotos. “Si lo llevo te hacés cargo vos”, me dijo, y así fue. Estaban Diego Díaz y Raúl, los dos iguales, con pelo largo, aritos, era la época. Pero bueno, lo llevó y mirá dónde terminó Raúl (risas).

-¿Quedaste con muchos amigos en Platense?
-El Bocha Baena fue con el que más tuve relación. Después estaba Juan Amador, que era un monstruo, también Felipe (Bellini), que anda por Miami, el mismo Cascini… Fue una camada extraordinaria, el mejor equipo en el que estuve por lejos. Mirá que anduve muchos años en el fútbol, pero Platense es mi casa.

-¿Qué pasó en Independiente?
-Me llamó el Pato Pastoriza para jugar la Liguilla Pre Libertadores y le dije que hablara con el club. Llamaron, hablaron con Schafer y se pusieron de acuerdo para que fuera, pero justo Pastoriza se fue y vino Bochini, que no me quiso, así que volví al club.

-Tal vez no te quiso por alguna murra que le habías dado como jugador…
-(risas) Y, puede ser, porque con Platense lo marqué varias veces al Bocha; era mi marca personal. Después hablé con él y me dijo que tenía “otra idea”. Pensar que también marqué al Beto Alonso, a Francescoli, al Burrito Ortega… A todos los jugadores hábiles los marcaba siempre yo.

-En tu carrera después siguieron Talleres, Español, Unión Española, Godoy Cruz y Nueva Chicago, donde te retiraste.
-Claro. En Chicago tengo al novio de mi hija, el Mágico González. Lo puse yo con 16 años en Primera en Guaymallén.

-Después de tu etapa como jugador, ¿qué vino?
-Me seguí dedicando al fútbol e hice un curso de Director Técnico. Dirigí a Guaymallén, donde salimos campeones, también a Talleres, a las inferiores de Godoy Cruz, a Palmira en el Argentino B, a Argentino del Argentino A… A Gimnasia de Mendoza lo salvé del descenso cuando estaba en el Argentino A, también estuve en Independiente Rivadavia… Anduve por todos lados, pero me cansé. Prefiero seguir trabajando en el Sindicato de Empleados de Comercio, donde dirijo a los mayores de 35 años. Los entreno por la noche, viajamos a Córdoba, a Santa Fe, hace unas semanas nos fuimos a Chile. Me cansé de todo lo otro, más tranquilidad que esto no hay.

-Uno ve tus fotos en las redes sociales y se te nota de esa manera: feliz, con la familia, cocinando, como cuando te llamamos ayer.
-Es así. Hoy me levanté hace un rato, colgué la ropa y en seguida mi señora, la Martita, me dijo: “¿qué vamo’ a comer?”.

-Está claro que te gusta cocinar…
-Preguntale a cualquiera de aquel plantel dónde estaba yo los viernes, cuando hacíamos pelota parada…

-¿Haciendo el asado?
-Tal cual. Los miraba por la ventanita del quincho y veía qué era lo que tenía que hacer yo en la cancha. Mirá vos qué grupo que éramos… Inolvidables años.

-¿Hoy en día seguís a Platense?
-Sí, siempre. Tengo hinchas amigos, por ejemplo los Yamashiro, que son japoneses y viven en Ramallo y Cabildo. Mirá si conoceré la zona.

-La idea era homenajearte y que la gente supiera de vos. ¿Querés decirle algo al hincha, que te recuerda con tanto cariño?
-Se me pone la piel de gallina con lo que me decís, te lo juro por Dios. Si me vieras ahora, estoy muy emocionado. “Todos nos llaman el fantasma del descenso, porque Platense de Primera no se va. Todos los años aparece un pichi nuevo y al descenso los tenemos que mandar” (N. de la R.: cantando). Un abrazo, los quiero mucho.

Fotos: Archivos del Club Atlético Platense

13 Comentarios

  1. Orellana es un ejemplo como jugador que se entrega por una camiseta. Siempre parejo en su juego, sintetiza al jugador sin lujos en su tarea, pero de un rendimiento notable.

    Buena suerte negro. Siempre se te ha de recordar

  2. Q Grande el.querido Negro, Q CENTRAL.!!! siempre en el corazon x TODO LO Q DIO Y LOS HUEVOS Q SIEMPRE PUSO X TENSE.

  3. Ariel, aquellos que han dejado un sello con la camiseta de Platense "no se los olvida"
    Gracias por todo lo que nos diste y siempre estarás en el recuerdo de hinchas
    Abrazo Calamar

  4. Negro, sos de los jugadores que quedan en el corazon del hincha, los que siempre dejaron todo por la camiseta, haciendo su laburo con sacrificio y el cuchillo entre los dientes, en las buenas y en las malas, simplemente Gracias

  5. Querido Ariel, cómo no recordarte, papá siempre charlaba con vos y con Spontón cuando andabas por el barrio, o en el club, y ver está mira es acordarme de mi viejo, Leoncio Cabrera, y como amigo de los Yamashiro, una histórica familia de Ramallo y Cabildo, recuerdo cómo los vecinos te saludaban con tanto afecto en Ramallo y Cabildo, o cuando andabas por Pico y San Isidro. Un gran abrazo mendocino querido

  6. ARIEL ORELLANO no sólo «daba todo», metía, era un buen cabeceador defensivo y un excelente «stopper» ( Perdón por el término pero así lo definían los periodistas y los DT para resaltar que hacía marca hombre a hombre ) y tanto es así que a la llegada de YUDICA, Baena dejó de tenerlo a su lado y bajó su rendimiento no por detección propia sino porque le faltaba el «pacman» que lo complementaba. Uno de los mejores «6» de la historia CALAMAR : Un «fenómeno»

  7. Te acordas negro las concentraciones en miramar.te disfrazabas de mujer con amador.? Y jugabamos al truco en la carpa?el presbitero calamar

  8. Negro te acordas las concentraciones en MIRAMAR?cuando te disfrazabas con amador de mujer y nos sacaron una foto en la tapa del GRAFICO ? El pastor calamar en el umbral de los 90 pirulos aun en el tablon

  9. Negro te acordas cdo en la concentracion de miramar te disfrazabas de mujer con amador…? EL pastor calamar

  10. Grande Negro. De chico, cuando jugaba al fútbol, yo quería ser como Orellano. Un central rústico, solvente, de hacha y tiza (como deben ser los centrales). Me acuerdo que llegó al club en silencio, sin cartel y se convirtió en un baluarte. Uno de nuestros grandes jugadores. Ojalá en algún partido de local lo homenajeen en el entretiempo. Siempre saco pecho por nuestros colores. Gracias Negro.

  11. QUE JUGADOR POR DIOS !!!!. UNO VE CADA MATUNGO EN LA SUPERLIGA, PIENSA EN ORELLANO Y DICE; QUE MALA SUERTE, ESTE TIPO HOY LA ESTARIA ROMPIENDO. PERO ES LA VIDA. MA QUE SCHIAVI, NI PINOLA, NI TANTOS OTROS QUE GANAN FORTUNA Y AL LADO DEL NEGRO SON DE MADER. ABRAZO NEGRO. QUEREMOS QUE EL CLUB PRONTO TE RECONOZCA.

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