La historia detrás del mural Calamar en el Parque Saavedra

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El 27 de septiembre a las 17 se inaugurarán los nuevos murales en la Casita del Parque Saavedra, un hito de este espacio verde del barrio. Sus autores, los artistas urbanos Fa Uno Art y Ale Giorgga, lograron una pieza única por su dimensión y calidad, con alegorías a las tradiciones locales.

En diálogo exclusivo con Saavedra Online, contaron cómo fue la experiencia.

-Ahora que la pieza está terminada y las personas pueden verla en cualquier hora del día ¿Cuál es la sensación?
—Ale: Satisfacción. Ambos artistas somos del barrio, de manera individual cada uno había percibido e identificado que esa construcción era interesante de intervenirla y juntando fuerzas logramos realizar un trabajo de gran impacto y que puso el foco en representar diferentes iconografias del Parque Saavedra y la gente que lo habita.

—Fa Uno: Si, una gran satisfacción porque desde un comienzo sabíamos que iba a ser una obra de gran complejidad y todo podía pasar. La aceptación de la gente fue la mejor devolución. Es una cara del barrio que antes no se veía.

—¿Cómo fue el trato cotidiano con trabajadores del parque y vecinos?
—FUA: En conexión con la comunidad, desde el primer boceto nos acercamos a ellos y son parte de la obra. César (trabajador del parque) al mediodía nos llama para comer, compartimos la mesa, con vecinos y trabajadores, luego a seguir pintando hasta que caiga el sol. Los días en el Parque fueron como estar en el patio de casa jugando, por eso me gustaba cuando me venían a visitar y preguntaban qué era lo que estábamos haciendo, cómo y por qué. Ustedes ya saben, hay que ir a jugar.

“Juntando fuerzas logramos realizar un trabajo de gran impacto que puso el foco en representar iconografias del Parque y la gente que lo habita” (Ale Giorgga)

—AG: El trato con la comunidad fue de agrado. Todos a lo largo de las jornadas, fueron conectándose con el proyecto y brindándonos diferentes aportes y comentarios que indirectamente fueron impactando en nuestro día a día.

—¿Cómo fue dejar plasmado uno de los aspectos identitarios de Saavedra? ¿cómo fue el trabajo del boceto a la pared, hubo cambios?
—FUA: Todo comenzó un día que salimos con Ale a pegar afiches por el Parque, pasamos por la torre y me dice “estaría bueno pintar esa cara de la Torre” y le digo “dale vamos a pintarla”, después nos ponemos en contacto con la Comuna 12 (Saavedra, Villa Urquiza, Coghlan, Villa Pueyrredón), con los chicos del Parque, que querían el escudo de Platense arriba de todo, con Jabberwocky, colega que pintó el mural del costado para ver si lo podíamos integrar al nuestro y hacer una pieza completa y renovada. Ahí fue el primer cambio. Nos juntamos con Ale y buscamos una forma de integrar todo. Colores, formas, letras, icono gráfico y un calamar, que es el animal con el ojo más grande del mundo, en su tamaño real.

“Los días en el Parque fueron como estar en el patio de casa jugando” (Fa Uno Art)

Colores: al trabajar con toda pintura donada y sobrantes de trabajos anteriores, el color predominante era el marrón, la unión de todos los colores.

Formas: este es el lado abstracto y lúdico del mural, proponemos formas que se encuentren y el observador le de su significado.

Letras: hay un cartel a pocas pasos de la Torre, que dice “El Parque Saavedra“ ¡listo! ¿Qué más vamos a escribir? Eso dice todo.

El escudo: fue un tema interesante en la obra, nosotros propusimos un escudo que representaba los 114 años de Platense como homenaje al club del barrio, pero hicimos escudo oficial. En ese momento entendí: la identidad del club no se cambia.

Señaletica para el baño de la mano de Ale: nadie sabía dónde quedaban los baños y encontramos un problema que se podía solucionar con pintura.

El calamar, hace tiempo que me dedico a hacer animales en mis obras y desde el primer día que volví al barrio tuve la posibilidad de hacer muchos, en este momento quería hacerlo en su escala 1:1, después de investigar y analizar a los téutidos; logré hacer una representación de como tenía que ser el del parque.

—AG: El trabajo fue bocetado y avalado por la Comuna 12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En lineas generales se trabajó en base a lo propuesto y hubo cosas que sí se terminaron de decidir in situ. Ambos sabíamos lo que queríamos y logramos plasmarlo.

—Al hablar con algunas personas, nos decían que ahora vuelven a ver la casita o se dan cuenta que estaba, ¿cómo viven el haber contribuido en ese cambio positivo?
—Ale: Creemos y lo pensamos desde su origen con esa intensión. Incluso incorporamos a la intervención una nueva señalética para ayudar a la comunidad en la información sobre los servicios del edificio. Queríamos dejar una marca de impronta positiva y que el vecino se la apropie y disfrute.

—Fauno: Alegría, eso da cuenta de que este barrio tiene muchas cosas lindas y que no hay que perderlas.

Saavedra Online

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