
Difícil tarde para la terna arbitral, encabezada por el Sr. Julio Barraza. En el minuto 22 pifió al cobrar un lateral que era a favor de Platense para Villa Dálmine. Tuvo “muñeca” para esperar el momento de ajusticiar a Peralta, quien en los minutos 28 y 40 del primer tiempo ya lo fastidiaba reclamando inexistentes agarrones dentro del área de la visita. Inclusive, el “2” llegó a conversar a su segundo asistente, Juan Vázquez, encargándose él solito de sacarse del partido (amonestado en los minutos 35 y 44).
En el arranque del complemento, Angellotti sufrió una carga ilícita, y tanto él como Vázquez decidieron darle continuidad al juego. Dejó que la visita le manejara algunos tiempos del encuentro, como cuando Gómez a los 21 del primer tiempo demoraba en entrar en acción en pelota parada, o bien cuando con muchísima inteligencia Walter Otta disponía quemar sus cambios cuando el resultado se ponía a favor de sus dirigidos.
Alguna infracción inexistente a favor del “Violeta” le posibilitó alguna chance de remate directo al arco en el complemento, como el directo de González que se fue besando el segundo palo del arco que da a la “Goyeneche” en el minuto 12. Debió amonestar a Olivares, muy fastidioso, por una dura entrada sobre un rival a los 16, pero quizás no lo hizo porque tampoco decidió sacarle amarilla alguna a los rivales que se encargaron de castigar el fìsico de nuestro “10”.
En el penal había una infracción previa del “2” visitante sobre Matos cuando nuestro delantero intentaba prepararse para descargar el balón, aunque es evidente que el imponente zaguero visitante bajó el esférico con la mano dentro del área (tenía el juego de frente).
Con respecto a sus asistentes, lo dicho sobre lo actuado por Juan Vázquez, y queda como “perlita” el adelantamiento del arquero Gómez sobre las espaldas del primer asistente Miguel Maldonado. Sobre el respecto, el análisis en la nueva sección “Las Polémicas”, que se inaugura con este Campeonato.
Por tanto, partido promedio de Barraza, con los errores y aciertos típicos de su factoría.
K-Well!






