No crean que Ferro fue lujoso en su excursión a Vicente López. Pero si de belleza futbolística se trata, la efectividad es un condimento exquisito para lograr una victoria. Al Verde le bastó con orden y contundencia, y un sistema táctico renovado, para vencer a un Platense que volvió a dejar una imagen más que preocupante.
El DT Jorge Ghiso, por primera vez en el torneo, dispuso un esquema 4-4-1-1. Si bien Nania por momentos se ubicaba de punta, el 10 junto a Castellani eran el nexo con Carignano, el único delantero neto.
Vitrola abandonó la línea de tres y con solidez y solvencia desde el fondo, prácticamente no sufrió en defensa y golpeó en un momento clave. A los 43´ del PT, Masuero metió un testazo goleador con complicidad de Hernando, que no tuvo reacción ante un pique defectuoso.
Así, el Calamar se fue al descanso bañado de insultos por parte de su gente y salió a la segunda parte con actitud, aunque cero juego.
Madrid lo tuvo a los 15′, tras una carambola, pero la bola se fue pegada al palo. Platense despilfarró su oportunidad y no inquietó más.
Y a los 32′, el ingresado Patricio González liquidó el match apareciendo por el segundo palo a la salida de un córner. Tras el impacto, el Marrón pareció desintegrarse del todo y Oeste cerró el juego.
Tense, que venía del 1-0 ante la CAI, sufrió un nuevo cachetazo y sigue en descenso directo. En cambio, el Verde se recuperó de la caída en Jujuy (0-1).
Diego Gesto – Olé



