Platense superó por 4 a 1 a Defensa y Justicia con dos goles de Facundo Diz, uno de Walter Zunino y otro de Juan Pablo Rial en Vicente López. El descuento para el Halcón lo había marcado David Vega. El Calamar respira sereno hasta el choque clave ante All Boys y Defensa se empieza a olvidar de un lugar en la promoción.
Saltan, cantan, se ríen. Están felices. No es para menos. Los hinchas de Platense respiran aliviados. Un triunfo, cuatro goles. Platense marcó cuatro goles por primera vez en lo que va del torneo… Cómo no van a estar contentos.
Con la posibilidad de no perderle pisada a los aspirantes a disputar un lugar en la promoción, Defensa y Justicia llegaba a Vicente López para visitar a un Platense dirigido por Ricardo Kuzemka, un hombre del riñón de Varela que incluso sentó las bases de este equipo que ahora le tocaba enfrentar.
A este Platense, muchas cosas le resultan cuesta arriba: esta último cómodo y con un promedio que lo ha vuelto esquizofrénico. Salió, como debía, de entrada, en busca de la apertura del marcador y lo conseguiría a los 8 del PT después de una pelota detenida manejada por Robert, dos desvíos y la corrección de Walter Zunino.
El 1 a 0 tranquilizó a Platense que, no obstante y con muy buen tino, se aprovechó nuevamente de la desorientación de la defensa visitante: una ingenua mano de Alloco en el área y la posterior conversión de Facundo Diz desde los doce pasos hacía delirar a los hinchas calamares.
Pero a Platense le cuesta mucho trabajar los partidos, manejar la pelota, adueñarse del territorio, desgastar al rival… Casi a los 20, una imprecisión de Madrid terminaría con un hermoso zapatazo de David Vega. El 2 a 1 generó dudas en el local, pero los de Saporiti no supieron cómo generar juego y ser profundos en los últimos metros.
Hasta el gol de Diz, a los 25 de la segunda parte, el encuentro se guió por una dinámica provocada por la poca eficacia de ambos: Tense para cerrarlo y los de Varela para abrirlo.
A seis del final, el 4 a 1 sentencioso de Juan Pablo Rial provocaba el desahogo de los locales. Recién con el partido definido, Plantese y sus hinchas lograron relajarse, aunque internamente propios y extraños conocen las falencias de un equipo que busca escapar de las filosas garras del descenso.
Se aproxima la recta final del torneo y la pregunta a discutir es si Platense tendrá suficiente combustible como para aguantarla. Defensa, por su parte, quedó muy lejos de todo y quizá estas fechas, le sirvan para volver a plantear los porqués de la situación.
Lucas Frioli



