Ceballos le dio la victoria a la visita a los 40’ del complemento. El “azzurro” jugó muy mal y Hernando le atajó un penal a Piñero, que ingresó por el lesionado Villegas. Los comodorenses se acercan peligrosamente a la zona de descenso directo, desde donde viene descontando terreno el “Calamar”.
El partido fue para el bostezo. Platense arrancó en campo rival y llevó peligro en los pies de Emiliano Romero, el motorcito de un equipo que tampoco ofreció demasiado.
El dueño de casa fue una sombra, no tuvo volumen de juego, recayó en imprecisiones y sus hombres que más saben con la pelota brillaron por su ausencia.
Los roces y la lucha por la posesión del balón fueron una constante en el mediocampo, y producto de ello, antes del descanso, se retiró lesionado Mauro Villegas, la carta de gol azzurra, con un traumatismo en el dedo mayor de su pie izquierdo.
Lo reemplazó Jorge Piñero, resistido por el público y, más tarde, protagonista de una pesadilla personal que terminó siendo determinante para el equipo comodorense.
En el complemento, el “Calamar” avisó al minuto con un tiro de Emiliano Romero que rozó la base del palo, y después un remate de Pablo Nieva pegó en un poste, pero el defensor estaba adelantado por muy poco.
A los 15’, una luz de esperanza se hizo presente en el estadio para la CAI, cuando el árbitro Germán Delfino cobró un penal polémico, ya que Lucas Villafáñez había sido derribado fuera del área por Silvio Duarte.
De todas maneras, las ilusiones comodorenses se esfumaron al minuto. Piñero agarró la pelota, con la intención de tomarse su revancha ante el descontento de la gente, pero pateó mal y Hernando le atajó el disparo suave arrojándose hacia su izquierda.
Los insultos se generalizaron y el golpe anímico fue letal para el local, que se perdió aún más en la cancha ante un rival bien abroquelado.
La CAI terminó de enterrarse a los 39’, cuando Diego Ceballos fue descuidado por los centrales y anotó el gol del triunfo visitante, con un cabezazo, tras un tiro libre del ingresado Martín Madrid.
El final encontró al “Azzurro” desconsolado, y a su gente pidiendo a gritos la renuncia de Luis Medero y Claudio Marini, quienes ratificaron su continuidad luego de una sincera autocrítica.
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